Virus del Zika

En el año 2015 se produjo un brote del virus del Zika que afectó al Caribe, Sudamérica y Centroamérica.

El virus del Zika se propaga por la picada de los mosquitos de actividad diurna Aedes (Aedes aegypti y Aedes albopictus) y está relacionado con otras enfermedades incluyendo el Dengue, la Fiebre Amarilla, la Encefalitis Japonesa y la Fiebre del Nilo Occidental.

El virus se propaga a través de la picadura del mosquito Aedes infectado, el cual puede picar tanto durante el día como por la noche.

El Zika se transmite a través de las relaciones sexuales o de madre a hijo, durante el embarazo o en el nacimiento.

En la actualidad no existe ningún fármaco o vacuna contra el virus del Zika.

Síntomas

Los síntomas más comunes y leves incluyen fiebre, erupción cutánea, dolor de articulaciones, conjuntivitis (también conocida como ojo rosado) y a veces náuseas y vómitos, que se prolongan de varios días hasta una semana.

El peligro del virus es que se propaga de las mujeres embarazadas a sus fetos, lo que puede ocasionar microcefalia, malformaciones cerebrales graves y otros defectos congénitos.

Prevención y tratamiento

La mejor prevención es usar un producto con un 50 % de DEET para evitar las picaduras de mosquitos, como Relec Extra Fuerte, combinado con redes antimosquitos.

Los síntomas, parecidos a la gripe, pueden ser tan suaves que pasen desapercibidos, por lo que la mayoría de las personas no acuden al médico. Sin embargo, las mujeres embarazadas que experimenten algún síntoma deben acudir de inmediato al médico para hacerse pruebas y confirmar así la infección.

Además de medicación para aliviar la fiebre y el dolor como puede ser el paracetamol, los individuos contagiados deben descansar mucho y beber en abundancia para evitar la deshidratación. Dado que la única protección eficaz es la prevención, es vital usar el repelente cutáneo apropiado para impedir las picaduras de mosquitos en las regiones afectadas.